FERTILIZACION

Cuando tenemos que fertilizar una cosecha hay dos puntos principales a considerar:

    + el suelo no es sólo un subtrato, es también un ecosistema, especialmente la rizosfea. Si dañamos a sus habitantes naturales, romperemos la estabilidad biológica, con consecuencias en la estructura del suelo, la propia fertilidad de este, y obviamente en la cosecha.

    + es necesario substituir los nutrientes usados por las cosechas, pero ello requiere un cierto cuidado. Generalmente, los granjeros aplican más fertilizante que necesitado, y en cosechas específicas, como hortícolas o fruta, a menudo el doble o aún más. Cuando se aplica más fertilizante que necesitado, al lado de coste, se pueden inducir defficiencias de microelementos, y por otra parte, los efectos entre diversas aplicaciones de fertilizantes llegan a ser confusos.

Ante todo, la fertilización debe seguir las instrucciones indicadas por el fabricante en la etiqueta. Como notas genéricas de fertilización, se puede indicar

    + un aporte básico, basado en fertilizantes NPK, mejor si también se incluye algunos microelementos.

    + un aporte orgánico, con un producto rico en materia orgánica, o/y un producto con ácidos húmicos que a su vez también tiene el efecto del estimulante estos.

    + fertilización específica con microelementos si es necesitado por requeriments de la planta o la naturaleza del suelo.

     + un aporte adicional con aminoácidos en caso que las plantas sufran algun tipo de estrés (crecimiento, sequía, fructificación, etc.).

    + ayuda para una mejor fructificación con un producto específico.

    Otros productos como hormonas, estimuladores, etc. son costes adicionales justificados sólamente en situaciones específicas  y/o cosechas específicas.